tarde poco tiempo para verme envuelto
en una extraña pero bella incertidumbre
el reloj siempre marca el tiempo
y mis manos se aferraban a escribirte
mientras mi memoria guarda tu sonrisa
en una imagen capturada, pausada y semblante
entonces caí en cuenta que no solo te escribo
descubri sencillamente es demasiado fácil extrañarte...